Matrimonio de siempre sabemos que es la unión de un hombre y de una
mujer.”El mismo Dios es autor del matrimonio”(Concilio Vaticano II Gaudium et
Spes). No es una institución puramente humana. Si nos remontamos al principio
de la creación “ Habiendo Dios creado al hombre y a la mujer, el amor mutuo
entre ellos se convierte en imagen del amor absoluto e indefectible con que
Dios ama al hombre. Este amor es muy bueno a los ojos del Creador”
(Cen. 1, 31) Además el matrimonio entre bautizados es un sacramento, por lo
tanto no se puede romper, solo en el caso de la muerte de uno de ellos, es
indisoluble, y exige por ambas partes una fidelidad inviolable, por eso el
divorcio es una ofensa grave a la ley natural, porque rompe un pacto que
libremente en su día se aceptó, y además ofende a Dios. Cuando unos padres se
divorcian, quien paga el pato son los hijos que al faltarles ese cariño, se
vuelven raros, descontentos, rinden menos en los estudios, y se sienten
desamparados.
Es cierto entre los esposos puede haber a veces pequeños roces, pero con
comprensión y cariño se arregla todo. A veces esos roces son por falta de
diálogo, de no escuchar….La felicidad está en la fidelidad y no echar todo a
rodar por un “quítame las pajas”.
Ahora está de moda matrimonio a prueba, es una sandez. “Un amor condicionado es
putrefacto”. Un amor sin condiciones puede fracasar, pero un amor con
condiciones ya nace fracasado, no llega a nacer. No hay que tirar la toalla
ante la primera dificultad, siempre adelante “a las duras y a las maduras”.”
Todos hemos de defender el matrimonio y su adecuado tratamiento por las leyes”.
viernes, 15 de marzo de 2013
A LAS DURAS Y LAS MADURAS
Matrimonio de siempre sabemos que es la unión de un hombre y de una
mujer.”El mismo Dios es autor del matrimonio”(Concilio Vaticano II Gaudium et
Spes). No es una institución puramente humana. Si nos remontamos al principio
de la creación “ Habiendo Dios creado al hombre y a la mujer, el amor mutuo
entre ellos se convierte en imagen del amor absoluto e indefectible con que
Dios ama al hombre. Este amor es muy bueno a los ojos del Creador”
(Cen. 1, 31) Además el matrimonio entre bautizados es un sacramento, por lo
tanto no se puede romper, solo en el caso de la muerte de uno de ellos, es
indisoluble, y exige por ambas partes una fidelidad inviolable, por eso el
divorcio es una ofensa grave a la ley natural, porque rompe un pacto que
libremente en su día se aceptó, y además ofende a Dios. Cuando unos padres se
divorcian, quien paga el pato son los hijos que al faltarles ese cariño, se
vuelven raros, descontentos, rinden menos en los estudios, y se sienten
desamparados.
Es cierto entre los esposos puede haber a veces pequeños roces, pero con
comprensión y cariño se arregla todo. A veces esos roces son por falta de
diálogo, de no escuchar….La felicidad está en la fidelidad y no echar todo a
rodar por un “quítame las pajas”.
Ahora está de moda matrimonio a prueba, es una sandez. “Un amor condicionado es
putrefacto”. Un amor sin condiciones puede fracasar, pero un amor con
condiciones ya nace fracasado, no llega a nacer. No hay que tirar la toalla
ante la primera dificultad, siempre adelante “a las duras y a las maduras”.”
Todos hemos de defender el matrimonio y su adecuado tratamiento por las leyes”.
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