La apertura a la vida es signo de apertura al futuro y ahora
todavía hay gente que quiere ignorar esto cuando se oponen y hacen esa
propaganda atroz de eliminar a los no nacidos; quizá ignoran que el niño
gestado, ya es otro ser por lo cual merece todos los respetos y derechos y el
primero es el de dejarle nacer. Nunca se puede legitimar la muerte de un
inocente, pues se minaría el mismo fundamento de la sociedad “¿qué sentido
tendría hablar de dignidad del hombre de sus derechos fundamentales si no se
protege a un inocente o se llega incluso a facilitar los medios privados o
públicos para destruir vidas humanas inocentes?” (Juan Pablo II, 2-XI-82
homilía a las familias en Madrid) y la ciencia afirma: “Hoy no hay duda que en
el momento de la fecundación existe una nueva vida, una vida distinta, una vida
humana” (Dr. Jérome Lejeume, catedrático de genética en la Sorbona, ya
fallecido), y hablan de liberar a la mujer ¿de qué? ¿convirtiendo el vientre
materno en campo de exterminio?.
Oigamos lo que dijo el Dr. Nathanson después de haberse
percatado de los crímenes que había causado y que supo rectificar: “Como
científico no es que crea es que sé que la vida empieza en el momento de la
concepción y debe ser inviolable”.
Hay que poner fin a éste triste, inexplicable y vergonzoso
crimen contra la humanidad; “Si no salimos victoriosos y nos dedicamos a ésta
causa tan importante la historia nunca nos lo perdonará”. Y continúa el Doctor:
“a los 17 días ya ha formado sus glóbulos rojos y blancos y empiezan a ser
movilizados por el corazón, a las 6 semanas de su concepción puede hacérsele un
electrocarcdiograma.”
Si seguimos éste mal camino en España tan sangriento,
vendrán males emparentados con esto, delincuencia violenta, droga…
Seamos sensatos menos materialistas y más humanidad.

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