martes, 13 de agosto de 2013

VALORES QUE PASAN OCULTOS

                                     

         

Me sorprende que en algunos medios de comunicación resaltan con frecuencia casos poco positivos con pelos y señales del caso y no enaltecen tantos otros positivos, que los hay porque aún existen personas y jóvenes con valores.
Tuve que ir varios días a una clínica en Barbastro llamada Clínica del Somontano, a rehabilitación. Desde el primer momento me llamo la atención las señoritas que atienden a las personas para indicarles los distintos departamentos, y te informan con paciencia a todas tus preguntas. Durante la espera, me senté al lado de una joven, y la que me acompañaba, dos asientos separados de mí; la joven de mi lado se levantó para cederle el paso a mi acompañante, y ella ocupar su sitio; “así están las dos juntas”, me dijo, le di las gracias y me respondió con la mayor sencillez “de nada, así estarán más a gusto”. Son detalles de cortesía que se agradecen. Al entrar en mi departamento me recibió María la fisioterapéutica con una amable sonrisa, llegó el diagnóstico y manos a la obra, se ofreció por si necesitaba ayuda, de vez en cuando entraba a ver cómo iba, hablábamos de todo, me hacía sus recomendaciones, me ponía una almohada para que estuviera más cómoda y una mantita. A veces le traían de regalo pastas que repartía entre sus pacientes. Cada día que volvía me preguntaba cómo me encontraba. Es una excelente profesional, no sólo en hacer bien su trabajo, sino también en su humanidad y delicadeza.
Había también otra que vi algunos días, Masari, que perdone si no digo bien su nombre, cuando me marchaba solo la veía, pero ella siempre me despedía con una sonrisa.

En uno de los días que fui llegué antes de la hora   y esperé un poquito; estaban las sillas ocupadas y enseguida se levantó un paciente invitándome a sentar, me dio pena porque estaba peor que yo, pero no conseguí que se sentara. Son detalles que demuestran la preocupación por los demás. Doy  las gracias a la doctora Alsiña , al podólogo Alejandro y a todos que me han atendido por su valía profesional y su humanidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario