jueves, 19 de marzo de 2015
TODOS A UNA FRENTE AL BIEN COMUN
Corren unos tiempos que unos con otros me refiero a la sociedad, parecemos extraños aun conviviendo entre vecinos e incluso trabajando en la misma oficina o despacho, hasta siendo del mismo partido político, cada uno a su bola, así se descuida y se mina el bien común que tanto influye en la sociedad, si cada uno pone “su granito de arena” y como grita el dicho ” todos a una “, pero en lo positivo y recto, las Naciones prosperarían y no abundaría como en algunas está sucediendo, la tiranía.
El bien común no se opone al bien particular. Las leyes justas que protejen a todos también deben ser respetadas.
El hombre tiene la capacidad de abrirse a lo común y su dignidad le dice que debe colaborar con los demás en los actos honrados y de justicia y caridad y dejar a un lado su egoísmo.
En la primera guerra mundial, Edith Stein, aparcó sus esutdios universitarios para ponerse al servicio de La Cruz Roja y éstas fueron sus palabras textuales “Ahora mi vida no me pertenece a mi misma, todas mis energías están al servicio del gran acontecimiento.Cuando termine la guerra, si es que vivo todavía, podré pensar de nuevo en mis asuntos personales”. Bonito ejemplo y digno de imitar.
La responsabilidad frente al bien común, no son iguales en todos los ciudadanos, que un ciudadano de a pie falle en esto esta mal, pero que sea uno de los que tienen que dar ordenes, dictar leyes es muy distinto porque tiene más transcendencia, por ejemplo que un alumno llegue un día unos minutos tarde al colegio no es lo mismo que el que llega tarde sea el profesor.
Como no podemos vivir fuera de la sociedad para toda persona es una obligación de justicia colaborar con ella con todas sus fuerzas . Y acabo con una frase de Cicerón “Lo peor de las personas importantes no es que sean viciosos, sino que tengan tantos imitadores (…)”, y no hay ,mas que ver los resultados.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario