domingo, 13 de diciembre de 2015

TIEMPO DE ESPERANZA

                                                                                         



Estamos acabando el  Adviento, tiempo de esperanza y nos estamos preparando con gran ilusión para festejar y agradecer el gran acontecimiento sucedido hace más de 20 siglos y que no tiene parangón. El nacimiento de Cristo, ya anunciado por los profetas. El Hijo de Dios que quiso hacerse hombre como nosotros, excepto el pecado, y por puro amor, para redimirnos, lo podia haber hecho de otro modo, pero así nos sería más fácil de imitarle e intimar con El. El creador de todo lo creado, cielo, tierra y cuanto hay en ella; qué humildad, quiso nacer de una mujer, como todos, ella es la Stma. Virgen, Inmaculada. Como acariciaría a su niño, se lo “comería a besos” como todas las madres.
Era un niño como los demás, iría a la escuela, jugaría con los amigos, pasaría frío, calor, haría “pucheros” era un niño normal. Cuando por orden del Emperador tuvieron que ir sus padres a Belen a empadronarse, José y María no protestaron, y al no encontrar posada se refugiaron en un establo y allí nació el niño; nos imaginamos como sufrían San José y la Virgen, pero le dieron todo su cariño. Qué ejemplo para nosotros cuando a veces nos quejamos en cuanto nos falta algo para satisfacer nuestros gustos.
El portal de Belen es “una Cátedra” donde podemos aprender muchas virtudes, valores humanos, que nos ayudarán a tener paz y a no perder “los estribos” por cualquier contrariedad, el desprendimiento para no almacenar cosas superfluas, fortaleza para aceptar con garbo lo que no nos apetece y actuar con brío y también para aceptar nuestras limitaciones, la prontitud para emprender nuevos desafíos, etc…
Advertimos también que a los primeros que se les anuncia el nacimiento es a los pastores, gente sencilla, pero con disponibilidad y que fueron presurosos a adorarle y ofrecerle sus presentes; más tarde llegaron los Reyes Magos, observamos que Dios no hace acepción de personas.

La Navidad es alegría porque el mundo estaba a oscuras y vino la Luz. Son días de pasarlo en familia, de poner el Belén, cantar villancicos, tocar zambombas, besar al Niño, y porque no, comer turrones, y si a nuestro alrededor vemos alguien que sufre, ayudarle, compartir nuestro gozo, saber perdonar y pedirle al Niño que me enseñe a amar. ¡Felices fiestas de Navidad!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario