Me causa pena ver a tanta gente perseguida solo por el mero
hecho de ser cristianos, ¿acaso no somos todos hijos de Dios? Por lo tanto
pongamos todo lo que podamos de nuestra parte para que todos nuestros hermanos
encuentren la paz y puedan vivir tranquilos.
Los gobiernos de la unión y de todos los países a cuyos
lugares acuden no deben negarles la entrada; es bueno ponerse cada uno en su
lugar. Se habla, se escribe sobre ayuda, pero luego en la realidad no siempre
se vive salvo algunas excepciones. Hay una frase de un autor desconocido que
dice así:”La más pequeña de las buenas acciones es mejor que la más elevada de
las intenciones”.
“Donde quiera que haya un ser humano existe la posibilidad
de hacer el bien” (Séneca) y ésto me recuerda a una frase que nos repetía
siempre mi padre cuando éramos adolescentes y a veces nos enfadábamos con
alguien de la pandilla y comentábamos:- después que le he hecho un favor, y la
faena que me ha hecho, ya no le voy a hacer más- y el consejo de mi padre: “ tú
haz bien y no mires a quien”.
Si nos paramos a considerar esta situación tan dura que ésta
gente está pasándolo mal sin haber hecho nada malo, nos inventaremos miles de
cosas para ayudarles, por medio de cáritas, ahí vemos como la Iglesia, aunque
tantos la critican, se desvive por los pobres y varias ONG y familias que han
prestado sus casas y ahorros y también tantas instituciones que han fundado
escuelas, hospitales, etc.
No olvidemos que estamos en el año de la misericordia y las
Obras de Misericordia no solo son las corporales, también estan las
espirituales, enseñar, dar un buen consejo, acompañar y consolar al que sufre
etc. Pienso que es el momento de ponerlas en práctica, cada uno dentro de sus
posibilidades.

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