martes, 28 de febrero de 2017

DISTINGUIR EL BIEN DEL MAL



                                    




Muchas veces se oye y se dice de algunos personajes “es que éstos tíos no tienen conciencia”, ¿pero sabemos con exactitud qué es el obedecer en conciencia?. Como somos libres podemos elegir, pero acertar en la elección es otro cantar, por eso en la vida necesitamos una brújula que nos oriente en nuestras decisiones y ahí está la conciencia recta que nos hace distinguir el bien del mal, no es algo que nos imponen desde fuera, es una exigencia de nosotros a nosotros mismos, no es algo impuesto por la ley o el consejo de algunos etc. ¿No es verdad que cuando alguna vez hacemos o toleramos  algún acto malo, luego nos acusa la conciencia?. Nos dice Gandhi: “He desobedecido la ley, no por querer faltar a la autoridad, sino por obedecer a la ley más importante de nuestra vida: la voz de la conciencia”.
Todas las culturas cristianas han considerado la conciencia como el santuario del alma donde se escucha la voz de Dios. Confucio nos define con palabras muy sencillas y breves, pero exactas “Luz de la inteligencia para distinguir el bien del mal” y esto se encuentra en todas las personas y en todas las sociedades. Nos podemos preguntar ¿pero le hago caso o no me interesa?.
Tom Cruise, médico,estadista y actor, cuenta : “vivo mejor con la conciencia tranquila que con una buena cuenta corriente”.

Es un principio moral básico no obligar a nadie a obrar contra su conciencia. También sabemos que la conciencia a veces por falta de formación puede estar corrompida y que somos humanos, por eso nos equivocamos por eso no significa que todas las decisiones que se toman en conciencia sean correctas dado que la conciencia no es infalible en éstos casos. Por eso es necesario educar la conciencia ya desde la niñez.

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