Y como somos distintos, lo vamos viendo, la escuela ha de facilitar que cada alumno cultive las cualidades propias de su modo de ser, la feminidad y la masculinidad, ambos gozan de igual dignidad, pero tienen diferencias que afectan a toda la persona y ésto no es discriminación, pero la educación debe
atender a la diversidad personal. Muchas investigaciones nos confirman que la escuela diferenciada beneficia el proceso de aprendizaje, ayuda a mejorar el desarrollo de la personalidad, el aprendizaje y también se adquieren resultados académicos mejores.
“Las chicas desarrollan mejor su capacidad de liderazgo y su autoconfianza en centros exclusivamente femeninos”. En las escuelas mixtas, se ha observado, que a veces los chicos pierden el respeto a las chicas.
La Constitución Española en su artículo 27.2, indica: “La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana” y en el 27-3: “Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias condiciones”. Más claro, el agua. Dejémonos de monsergas y no queramos solo salirnos con la nuestra, que cada uno elija el colegio conveniente.
Conchita del Moral Herranz
No hay comentarios:
Publicar un comentario