viernes, 6 de julio de 2018

ES UN DERECHO

Hay muchas personas que se preguntan hoy en día: ¿Por qué la Iglesia
Católica le interesa tanto y se empeña en que se enseñe religión en la escuela?
La contestación es obvia, no es que pida ningún privilegio, es un derecho que tienen los padres a que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que ellos deseen y que solo puede garantizar su autenticidad.
La Iglesia ha recibido de Dios un mandato: “Id y enseñar a todas las gentes”, por lo tanto está en su deber aparte que no podemos olvidar que la formación religiosa es un derecho de los padres, no del Estado, y éste tiene la obligación de que se garantice debidamente, dejando que se seleccionen los profesores idóneos y bien preparados para que esa enseñanza sea auténtica a la formación que los padres han elegido, formación religiosa católica que es nuestro caso.
Los que piensan lo contrario no tienen en cuenta que cuando la Constitución Española refrenda este derecho lo que hizo fue asumir lo que ya se garantizaba en los grandes tratados internacionales como un derecho fundamental de los padres.
Otros dicen: si el Estado Español no es confesional, ¿por qué permite que haya clases de religión en la escuela pública? Muy sencilla es la respuesta, esto no quiere decir que esté en contra de cualquier clase de confesión religiosa, sino que no tiene una confesionalidad religiosa propia y única y se define como aconfesional para garantizar la libertad de los ciudadanos.
Excluir la enseñanza religiosa de la escuela pública vulneraría la libertad religiosa de sus hijos (C.E. artículo 16) y la formación misma de los alumnos (C. E. artículo 27.1).
La laicidad no es laicismo. Es el mero respeto a todas las creencias por parte del Estado.
Entonces pienso que está claro, por eso la enseñanza religiosa no debe ser recriminada y debe recibir un tratamiento equivalente al resto de las demás enseñanzas. Más claro, el agua.

Atentamente

Conchita del Moral Herránz

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