Me sorprende y además me da pena por las personas que actúan así y me estoy refiriendo que en pleno siglo XXI persigan de una manera tan descarada a los católicos queriendo eliminar todo lo que a la religión representa: símbolos, imágenes, etc. Hace unos días leí en la prensa que, en Madrid una calle que hace tiempo que se llama del Sagrado Corazón, la Sra. alcaldesa no le gusta y va a ponerle otro nombre. ¡Por favor! Respeten lo que otros hicieron, y no hieran los sentimientos de los que piensan diferente. ¿En qué quedamos? ¿No somos libres? La libertad no es hacer lo que me da la gana y fastidiar a los demás, actuar así tiene otro nombre, es libertinaje, algo muy distinto.
La libertad es elegir cosas distintas, caminos distintos para llegar a un buen fin, pero inclinarse por lo malo, es una imperfección de la libertad.
Dejemos las cosas en su sitio, pues no todo lo que hicieron los demás está mal hecho. Se está perdiendo el sentido de la verdad y a las personas que la viven y la predican a veces son perseguidas.
Es una pena que en nuestra Patria que ha dado tantas personas emprendedoras, católicas que han ayudado a otros continentes arriesgando su vida, llevando la fe, ahora en España haya personas que desprecien el catolicismo quieran arrancar de cuajo su doctrina pero no lo conseguirán. Cristo vencerá siempre.
Conchita del Moral
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