Tengo algunas ideas del doctor Nathanson, de una conferencia que dio en el colegio de médicos de Madrid que es de escalofríos, se titulaba: “Vida y muerte en el seno de una madre”.
Sabemos que éste señor fue director del mayor centro del mundo especializado en abortos.
Empleaban, según el contaba: “la táctica del engaño y de la gran mentira que al repetirla mucho acababa por ser aceptada como verdad”.
Conquistaban a los medios de comunicación, a las universitarias, sobre todo feministas y hacían gran propaganda.
Este doctor, rectificó su mala conducta y ha defendido después la vida; y cito algunas de sus palabras textuales, terminaba diciendo: "Como científico no es que crea, es que sé que la vida empieza en el momento de la concepción y debe ser inviolable, pese a que no profeso ninguna religión, pienso que existe una Divinidad que nos ordena poner fin a éste triste, inexplicable y vergonzoso crimen contra la humanidad”.
De sabios es rectificar, pues pensemos en ello y respetemos la vida de un ser indefenso, débil e inocente y que no puede defenderse, seamos sensatos.
Conchita del Moral Herránz
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