Todos somos hijos de Dios y como tales debemos comportarnos, si no, no seremos felices.
Los buenos hijos tratan de querer a sus padres y lo demuestran obedeciendo, dándoles cariño, alegrías, sorprendiéndoles y acudiendo a ellos para consolarse si alguien les ha herido. Pues con nuestro Padre Dios no vamos a ser menos.
Hay personas que quieren prescindir de Dios, pues es imposible y copio unas palabras de Benedicto XVI en Asís: “Negar a Dios es negar al hombre” y añadía: “A los que no les ha sido dado el don de poder creer, y que buscan la verdad, están en la búsqueda de Dios”. Pues los que creemos tenemos la responsabilidad de ayudarles a ésta búsqueda con el ejemplo y rezando por ellos.
Pues a por ello.
Conchita del Moral Herránz
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