No hay que ir cada uno a su bola, todos necesitamos unos de otros y así habrá paz y concordia, sino, estamos perdidos e ir siempre con la verdad, al pan pan y al vino vino; porque elegir lo que diga la mayoría denota falta de personalidad.
Si muchas personas tienen los mismos defectos no podemos afirmar que son virtudes, esto por nuestra parte es falta de personalidad.
Hay personas que por lo que sea ignoran cosas que son verídicas, pues entablar conversación con ellos, echarles una mano, darles una ayuda, hacerse amigos de ella, comprenderlos, invitarles a nuestro hogar, etc.
Hay que ser coherentes. La coherencia es un valor humano que ennoblece; es no decir una cosa y hacer otra, por ejemplo si yo pienso que el aborto y la eutanasia y otras aberraciones son malas, no puedo excusarme diciendo que es una ley porque es un abuso de la misma; no proclamaré a gritos y ayudaré con delicadeza a todas las personas a mi alcance que piensen distinto con cariño; esto es fortaleza.
“Debemos obrar en conciencia, la conciencia moral no es un invento, es el desarrollo lógico de la inteligencia, forma parte de la estructura psicológica de la persona, no hay que obligar a nadie a actuar contra su conciencia, se le puede dar un consejo con delicadeza, pero nunca coaccionar, eso si , ser claro y con la verdad por delante pero con delicadeza.
Atentamente,
Conchita del Moral Herránz
No hay comentarios:
Publicar un comentario