miércoles, 30 de noviembre de 2011

TIEMPO DE ESPERA

Hemos empezado el Adviento, tiempo de espera para un gran acontecimiento tan grande que no tiene parangón.
Cuando se espera un evento importante, se calcula con tiempo y se prepara con todo detalle. El que ahora nos ocupa tiene cuatro semanas de preparación, pues lo que estamos esperando es nada menos que al Hijo de Dios que quiso hacerse hombre como nosotros con la diferencia de que no hay pecado en El. El Creador del cielo y la tierra y cuanto en ella hay, el Rey de Reyes, el Todopoderoso, quiso humillarse hasta el extremo y todo por puro amor. Quiso nacer de una mujer, como nosotros, eso sí, de Santa María Virgen, antes, en y después del parto. Jesús fue un niño como los demás, jugaría con sus amigos, iría a la escuela, ayudaría a José, pasaría frío, calor…Y nació en un pesebre porque no había sitio en la posada para María y José cuando por orden del Emperador fueron a empadronare en Belén,y no protestaron, ejemplo para cuando nosotros nos falta algo, incluso superfluo y nos contraría.
El Portal de Belén es para nosotros una “Cátedra” donde aprender valores humanos, que nos ayudarán a ser mejores personas. El desprendimiento de cosas que a veces nos parecen imprescindibles y no lo son, la humildad para no querer ser los primeros a toda costa; la reciedumbre para afrontar con garbo lo que nos contraría; la sencillez para aceptar nuestras limitaciones…. Los primeros que fueron a adorar al Niño Dios fueron los pastores, personas sencillas, pero de gran corazón.
La Navidad es alegría, porque el mundo estaba a oscuras y vino la Luz. Días de pasarlo en familia, montar el Belén, cantar villancicos, tocar zambombas, adorar al Niño y pedirle que nos enseñe amar a Él y por Él a los demás.
¡FELIZ NAVIDAD!!!

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