sábado, 28 de septiembre de 2013

“CHIFLADURA DIVINA”


                      

 


               Para los cristianos el apostolado -procurar que los demás amen a Cristo- es una obligación, hablar de Dios, tiene que ser nuestra pasión y hablar no solo con la palabra, sino con las obras, como dice el refrán “fray  ejemplo es el mejor predicador”.

San Pablo en una de sus epístolas dirigiéndose a uno de los suyos le decía “insiste, exhorta con ocasión y sin ella”( II Tim. IV,2); los primeros cristianos nos dan ejemplo de celo por las almas.

Muchas veces nos falta valentía, somos cobardes cuando tenemos que dar la cara por nuestra Madre la Iglesia y escurrimos el bulto quitando importancia al asunto, cuando si fuera necesario, habría que dar la vida.

“El celo es una chifladura divina de apóstol, que te deseo y tiene éstos síntomas: hambre de tratar al Maestro; preocupación constante por las almas; perseverancia que nada hace desfallecer” (Camino nº 934).

Uno se puede preguntar ¿Cómo puedo yo hablar de Dios si no tengo cualidades, si nunca salí de mi ciudad?; además tengo mucho que hacer. Pues en tu situación concreta puedes hacer apostolado, haciendo tu trabajo cara a Dios ayudando a los demás, igual no puedes dar una ayuda material, pero nadie te priva de una sonrisa, de un consejo oportuno. Aprovechando el tiempo, trabajando bien, sin chapuzas; a veces te has “mordido” la lengua para no dar una mala contestación y con elegancia has puesto buena cara.

Como casi siempre trabajamos con otras personas, ahí tenemos un buen medio para acercarlas a Dios a pesar de nuestras miserias; defectos tenemos todos, pero si nos esforzamos por quitarlos los que nos rodean tendrán ocasión de ver a Cristo reflejado en nosotros. Para ayudar a los demás no basta que les demos buenos consejos, hemos de esforzarnos en vivir nosotros las virtudes que deseamos para ellos, si no, nuestro afán apostólico sería falso y no lograríamos nada.

El Papa nos urge a  hablar de Dios, no podemos callar ante tanta desviación moral; sin coaccionar, pero explicando con caridad y claridad dónde está la verdad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario