
Leo en la prensa con gran asombro un artículo, mejor dicho una separata dedicada a San Jorge a la que un cierto historiador deseaba dar una conferencia sobre el Santo, cuyo título era nada menos, asómbrense:” San Jorge, el santo que no existió”; Me dejó perpleja semejante atrevimiento y pensé, si no existió, ¿de qué nos hablará éste señor?. Una de las cosas que publicaba en su artículo era que lo que se dice tiene que ser cierto, da a entender entonces y se reafirma en que el resto de los historiadores y los que decimos porque también nos hemos documentado que sí que existió San Jorge, estamos equivocados. También, añade que la Iglesia primero lo tuvo por santo y luego lo quitó. En éste asunto le aclaro, que cuando la Iglesia declara que una persona es santa, luego no se desdice, pero puede ser conmemoración o festividad. San Jorge mártir, del siglo III, Magistrado romano, que se enfrentó a la idolatría en su tierra, Capadocia. La alegoría del dragón y la doncella representa (la doncella) la conversión del país y el dragón la idolatría o el culto a los demonios que fue derribado. También aparece en el Apocalipsis.
Llega a tal su delirio que hasta se atreve a decidir y desbaratar de un plumazo, qué cosas son históricas, según su parecer, y cuáles no; de los evangelios, que Jesús no nació en Belén.
Y por último nos da una receta; critiquen todo libremente y decidan ustedes mismos.
Pienso que es más positivo informarse en buenas fuentes y no creerse uno mismo el centro de la sabiduría.
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