“Tú eres, oh España sagrada y madre siempre feliz de
príncipes y de pueblos, la más hermosa de todas, que se extienden desde el
occidente hasta la India”. Esta loa dedicaba a España hacia el año 624, hace 14
siglos S. Isidoro de Sevilla; No podemos, mejor dicho no debemos los españoles
del siglo XXI deshonrarla y maltratarla. Tener orgullo de nuestra Nación es
cosa buena, sin despreciar a otras.
Pero ya desde tiempo está pasando que por “C” o por”B”
algunos la están poniendo verde, unos
porque no quieren ser españoles y la traicionan con sus hechos o sus escritos y
otros por no defenderla, pasando olímpicamente. Los españoles, de por sí somos
apasionados, a ver si somos capaces de demostrarlo “a las duras y a las
maduras”; Hay un refrán que dice:”ningún tonto tira piedras a su tejado “, y
algunos desaprensivos por su modo de actuar la están resquebrajando.
Qué bonito es vivir todos en armonía y defender a la Patria
aunque nuestro modo de pensar sea indiferente, pero unidos en el bien del País,
de nuestra Patria.
Los que en el momento que sea formen el gobierno, han de
mirar ante todo el bien común y no el propio bienestar; dictar leyes que
contribuyan a ello, sin acepción de personas, pues desde el niño que se está
gestando hasta el anciano impedido, todos somos personas y ciudadanos
españoles; los niños nacerán y muchos llegarán a ser grandes lumbreras y otros
ayudarán a los demás según sus posibilidades. De los ancianos aprenderemos sus
experiencias. Los señores del gobierno ayudarán a las familias; tomarán también
sus medidas ante tantos abusos y terrorismo y no harán la vista gorda ante
tantos desmanes. Recordemos esa frase del santo Padre Juan Pablo II en uno de
sus viajes a España: “España sé tú misma, descubre tus raíces. Revive aquellos
valores auténticos que hicieron gloriosa su historia y benéfica tu presencia en
los demás continentes”; Bonita lección, que tenemos el deber como españoles de
hacerlos posibles para volver a nuestras raíces.

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