miércoles, 17 de agosto de 2016

VOLVER A LA FAENA CON NUEVO BRIO

     

Estamos en pleno verano y contentos de poder disfrutar de unos días de descanso, esto no quiere decir “echarse a la bartola” y aquí me las traigan todas. Es un cambio de ocupación que nos exige menos esfuerzo, aunque tengamos que hacer algunas obligaciones; por ejemplo ya que estamos en el año de la misericordia, podemos echar una mano a aquellas personas que veamos más necesitadas, a lo mejor no podemos contribuir con dinero, pero con un rato de compañía, un buen consejo, una ayuda material y seguramente, privándonos nosotros de un pequeño gusto les podemos sorprender con algún alimento, ropa... y así podemos hacer felices a tanta gente que no tiene apenas para comer, causa pena ver niños con cara de hambre y gente adulta sin trabajo. Si nos gusta la playa invitarlos que vengan con nosotros y como dice el refrán “donde comen cuatro comen cinco”.
También en las vacaciones se disfruta viendo a la familia recordar cosas que hemos vivido antes, escuchar a nuestros mayores y aprender de su experiencia, salir con ellos adivinar sus gustos, salir al campo y al admirar la naturaleza dar gracias a Dios al ver el orden en toda su creación y porque nos ha hecho seres humanos que podemos captar sus maravillas.
Las vacaciones es un buen momento para repasar como hemos sabido aprovechar nuestras actitudes y de rectificar para volver a la faena con nuevo brío.
Saber aprovechar las vacaciones no es todo el día jaleo y comilonas; todo con orden, y así nos iremos controlando y no nos dejaremos vencer por los caprichos. ¿Qué queda después de una compensación humana?.
 Darse a los demás Dios lo premia, nos llena de alegría.



No hay comentarios:

Publicar un comentario