La Iglesia Católica sigue siendo perseguida de palabra y de acciones, pero la Iglesia no perecerá jamás aunque a veces sus hijos no nos comportemos como hijos fieles, pues está fundada por Jesucristo, por lo tanto es de origen divino; muchas personas e instituciones le achacan que se mete en política y es que ignoran que no está ligada a ningún sistema político; son independientes la Iglesia y política y autónomas en su terreno. Y aquí viene como anillo al dedo esta frase del Evangelio Mt. 22-21."Dad a Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar". Está clarísimo y hay gente que lo parlotea y lo tergiversa "sin ton ni son".
La Iglesia y el Estado se diferencian por su naturaleza y sus fines.
La Iglesia trata de salvar a las almas y sus medios son la oración y la administración de los Sacramentos y también contribuye al progreso humano de la sociedad y no nos debe extrañar que se pronuncie ante las leyes injustas contrarias a la Ley de Dios y la ley natural, por citar algunas, el aborto, la inmoralidad etc..
El Estado tiene que promover el desarrollo integral de la persona en la vida social, respetar la libertad de los padres para elegir el colegio para sus hijos....
La Iglesia le compete vigilar lo referente a la enseñanza de religión Católica, porque nos referimos a la Iglesia Católica, los profesores, los libros, etc. pues nadie puede enseñar a cualquier nivel si no está aprobado por la autoridad eclesiástica, como tampoco sería idóneo que un cerrajero hiciera un implante de muelas, porque no es ese su oficio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario