Ahora no se suele hablar corrientemente ni se escribe de
virtudes, solo se resaltan los defectos humanos y las criticas, es una pena,
pues las virtudes existen y hay muchas personas que luchan por vivirlas, me
gusta escribir sobre la fortaleza y ahora la palabra virtud está devaluada, y
ya en Roma de los emperadores y las legiones se nombraba. Virtud significa
fortaleza. Los romanos, pueblo de conquista llamaron virtud a la conducta propia
de la persona que se esfuerza que no es perezosa. No sin razón y con gracia
decía el emperador Marco Aurelio “ El arte de vivir se parece más a la lucha
que a la danza”. Este mensaje me parece que para estos tiempos va de perlas.
Como somos seres humanos a veces nos despistamos por pereza,
por incoherencia traicionamos nuestras propias condiciones éticas, pues no
hacemos el bien ni evitamos el mal, ahí está entonces aplicar la virtud de la
fortaleza sin acobardarnos. Hay que luchar para hacer lo que se debe. Ser
coherentes a costa de lo que sea.
Socrates condenado a beber la cicuta, ante la propuesta de
escapar, le dice a Cristón:”Los principios que profesé toda mi vida no debo
abandonarlos hoy porque mi situación haya cambiado; los sigo mirando con los mismos ojos, le sigo
teniendo el mismo respeto y veneración que antes; y si no los hay mejores, ten
por seguro que no cederé en lo que me propones, aunque todos intenten asustarme
como a un niño, con amenazas más horribles que la confiscación, las cadenas o
la muerte.(Platon,Critón).
La persona que se deja llevar por el sentimiento le falta ser
coherente, y así se deja llevar, por el capricho, no tengo ganas etc. Si no
lucha contra esa tendencia no logrará el equilibrio.
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