El 26 de junio del 1975 te fuiste de éste mundo y ya tenías
abiertas de par en par las puertas del Cielo para recibirte como siervo fiel y
bueno, y disfrutar viendo a Dios cara a cara y a la Virgen a quienes tanto
amabas; recibiste el premio tan merecido, pues en tus años aquí siempre te
esforzaste por vivir amando la voluntad de Dios y tratando de acercarle muchas
almas, sin hacer nada raro, lo ordinario que te tocaba como Fundador de la Obra
que El te inspiro, sin escatimar esfuerzo y con alegría que contagiabas a tus
hijos y a los que se acercaban a ti, solías decir “ un hijo mío, puede estar
cansado, pero triste no” y no te faltaron contrariedades, chismes y enredos,
perdonabas y olvidabas los agravios y rezabas por las personas que los inventaban.
Ya escribiste en tu libro Camino “ La alegría que debes tener
no es esa que podríamos llamar fisiológica de animal sano, sino otra
sobrenatural, que procede de abandonar todo y abandonarte en los brazos
amorosos de nuestro Padre-Dios”(punto 659) y tú así lo vivías.
Amabas a todas las personas, solías decir “todos son hijos de
Dios”, no hacías discriminación, ni de razas, ni lenguas, ni credos, ni color
de su piel y lo predicabas con tu ejemplo, por eso la Obra que tú fundaste por
inspiración Divina, está extendida en los 5 continentes; como lo tuyo era amar
, amar a todos, los hay de cualquier clase social, obreros, campesinos,
intelectuales, amas de casa etc.
todo trabajo, haciéndolo cara a Dios se puede santificar. San
Josemaría insistía también en la obediencia al Papa “Al Dolce Chisto in terra”
como decía Sta. Catalina de Siena. Rezad por el Papa,la Iglesia.
Eres un aragonés de una pieza, trabajador y noble, siempre con
la verdad por delante, amigo de todos. Quiero felicitarte como cada año y darte
las gracias, pues por tu fidelidad al querer de Dios has hecho posible la
felicidad de tantas almas. Gracias San Josemaría.
No hay comentarios:
Publicar un comentario