Hoy se habla mucho de valores de libertad, ¿pero
interpretamos bien el significado de éstas palabras?.
Si empezamos por valores, nos damos cuenta que hay valores
que no son negociables, como la protección de la vida en todas sus etapas. Con
la vida humana no se negocia, se ama y basta, desde el momento de su concepción
hasta su muerte natural.
El profesor Lejeune que ocupó la Catedra Genética en la
Universidad de París nos dice: “La primera celula que se divide activamente y
va a alojarse en la pared uterina es ya un ser humano distinto a su madre(…),
al mes mide 4 centímetros y medio y su corazón late desde hace una semana” Y es
escalofriante condenarlo a muerte por su misma madre, que ella se haga verdugo
de su hijo, solo de pensarlo es pavoroso, y a veces se excusan que la ley lo
permite. “En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario
a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle”(Gandhi).
Los derechos inalienables de la persona deben ser reconocidos
y respetados por la sociedad civil y la autoridad pública.
También los que cometen éstos desacatos, estos infanticidios,
dicen que hay que ser libres; pero
libres¿ de que?, más bien y es así, son esclavos de sus vicios. La libertad es
hacer el bien, vivir la verdad o enfangarse en el cieno.
Tenemos que fomentar la cultura de la vida, la justicia, la
honradez, la veracidad y dar a cada uno lo suyo; si no, ésta sociedad no va
adelante. Recapacitemos y dejemos nacer a los niños; son el futuro de nuestra
sociedad y agradezcamos con obras a nuestra madre que nos dejó nacer.
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