Me dejó perpleja y al mismo tiempo con pena al escuchar esa persecución y odio radical a los Cristianos y a la Iglesia. Persecución con rabia y rencor. Los católicos estamos perseguidos como los primeros cristianos por aquellos tiranos, Trajano, Nerón y compañía, nos quieren llevar de nuevo a las catacumbas.
¿No somos libres de escoger nuestro camino? Y además, con la seguridad que si perseveramos en el y con la ayuda de Dios alcanzaremos la meta. ¿Qué mal estamos haciendo para que seamos tan despreciados?
Por un lado estos que hablan mal de los cristianos y maltratan y se mofan de sus signos predican la libertad, pero la libertad se entiende para todos los mortales, no es algo reservado para algunos o ¿qué
entienden por libertad? ¿insultar y maltratar a los que piensan diferente?, es absurdo, es una sinrazón, nosotros respetamos y rezamos por ellos, pues también son hijos de Dios, aunque no lo acepten e incluso lo aborrezcan. El es misericordioso y si se arrepienten los acogerá amorosamente como el mejor de los padres.
A nosotros no nos podrán quitar el don de la Fe porque nos apoyamos en Dios.
Parece mentira que en países civilizados y en pleno siglo XXI haya gente tan radical que maltrate a las personas que no tienen sus mismos ideales, sería de lamentar volver a los tiempos de los tiranos citados.
Conchita del Moral Herranz
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