lunes, 7 de mayo de 2018

MES DE NUESTRA MADRE

Estamos en el mes de mayo en el que dedicamos a Santa María, a nuestra madre del cielo la felicitamos y le queremos hacer algún regalo, como buenos hijos.
Es una madre que siempre nos escucha cuando acudimos a Ella con confianza.Si lo pensamos bien, Ella es la madre de Dios y también nuestra ¿Que nos puede asustar? Pues aprovechemos a pedirle cosas: que queremos parecernos a ella, que nos ayude en nuestro quehacer diario, que nos enseñe a amar a su Hijo y a todas las personas, que nos eche una mano cuando como humanos cometemos errores, que nos preserve de todo lo que le pueda disgustar.
Es Madre de Misericordia, medianera de todas las gracias, si la tratamos y conversamos con Ella, nunca nos invadirá la tristeza, pues es causa de nuestra alegría, como le decimos en la letanía.
Como buenos hijos hemos de tratar de imitarla en sus virtudes, pues es la llena de gracia y pasó inadvertida como una más de las mujeres de su pueblo y sin embargo, Dios se fijó en ella porque vio su humildad. Una buena lección para nosotros, rectificar cuando “se nos suban los humos a la parra”.
Sorprenderla con detalles de buenos hijos y piropearla con lo que sabemos que le gusta: el Rosario, las Romerías a sus ermitas y santuarios. Que no nos importe repetirle siempre las mismas cosas, como todas las madres que se les cae la baba cuando sus hijos le dicen mamá cuanto te quiero o le dan un beso, como sonríen. ¿Nos podrá también sonreír nuestra Madre, la Virgen?.
Ella se preocupa de todos, pues en cualquier necesidad confiemos en Ella  ¿Cómo nos va a negar algo Dios, si se lo pedimos por medio de su Madre?
Pensando en su vida, nos la imaginamos como una mujer de pueblo, sencilla, no llamaba la atención por nada, pero cuando iba de un lugar a otro cuidando a su Hijo, bien que la echarían de menos sus vecinos, pues cuantas veces les echaría una mano, les daría un consejo, estarían a gusto con Ella, unidos a la Virgen vamos bien pues, aumentemos nuestro trato con Ella.

Atentamente,

Conchita del Moral Herranz

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