La ética busca siempre el bien y ya sabemos, aunque a veces lo descuidemos por capricho o comodidad, que el bien se logra cuando se conoce y respeta la verdad. Por poner algún ejemplo: ¿Qué hace buena la sentencia de un juez? Solo esto: la verdad; por eso el obrar bien en la vida es hacerlo con la verdad, lo que es blanco es blanco y lo que es verde es verde. Los sabios griegos recomendaban el conocerse a uno mismo, y Platón afirmaba: "No podemos conocer qué conducta nos hace buenos si desconocemos lo que somos".
Podemos preguntarnos: ¿Qué es la verdad? Esta pregunta grandes pensadores se la han hecho, la contestación es sencilla: llegar a saber lo que las cosas son en sí mismas, no como nosotros lo pensemos o como opinan los demás aunque sea falso, pues no todo es opinable; no podemos opinar con certeza que la república es la mejor forma de gobierno.
Yo no he estado en América, pero tengo certeza de que existe porque creo en las personas que han estado allí y lo he estudiado en la escuela.
La verdad no consiste en la opinión de la mayoría, ni en las diferentes opiniones, esto quiere decir que no existe la verdad sino que es aquello que deciden la mayoría; es una falta de personalidad o del propio interés.
Atentamente,
Conchita del Moral Herránz
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