Sí a cada uno lo suyo, y esto se
llama justicia.
Quiero empezar con esta frase tan
conocida de Cervantes, en su libro Don Quijote de la Mancha: “No cargues todo
el rigor de la ley al delincuente, que no es mejor la fama del juez riguroso
que la del compasivo, si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el
peso de la dádiva sino el de la misericordia”.
Hay que respetar y dar a cada uno
lo suyo, pues tiene derecho, sin derecho no hay justicia; desde un
sobresaliente merecido, un salario justo, a escuchar con atención, prestar
ayuda, etc. No es indiferente que en un país abunde la droga u otras
aberraciones y por eso la justicia se aplica en las acciones externas y solo en
este campo se puede juzgar sobre si es justo o no.
La justicia es el reconocimiento
de los fundamentales derechos del individuo y los gobiernos deben respetar el
derecho fundamental a la vida, a la libertad, seguridad, a la igualdad ante la
ley, a la propiedad, al trabajo en condiciones dignas, a la educación, al
descanso, a la cultura, a la asistencia médica, a los servicios sociales
necesarios.
Pongo una frase de Platón: “No
existe nada más desesperanzador que un gobierno injusto, y que si a alguien se
le puede pedir además de ser buen ciudadano hombre íntegro, es al gobernante”
Atentamente,
Conchita del Moral
Herránz
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